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¿Me
pregunto que seria del mundo sin los viajeros del tiempo, sin las expediciones
al centro de la tierra, sin los hombres que vomitan conejos, sin los escritores frustrado que besan a su inspiración y sin
tantas grosuras de la literatura? Sin duda un mundo oscuro y frió, donde no
quisiera vivir.
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Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2007.
01/01/2007
Familiares que no conocia, comida que no llamaba mi atencion y un buen ska de fondo (tuve que batallar con una peque de 15 años que queria escuchar vaya a saber que) fueron los que me vieron comenzar un supuesto 2007 segun el calendario Romano.
Mi inspiracion esta tirada en la cama abrazada a una botella de cerveza, pobre, tomo demasiado. Y eso que le adverti que no le haria bien tomar esa Quilmes despues de bajarse como si fuera agua un vodka horriblemente fuerte y asquerosamente barato. Pero bue... igual no excusa de mi parte, ultimamente el virus de la vagancia esta mas fuerte que nunca (supongo que debe ser este frio glacial que afecta a la Argentina, nunca vi tanto hielo. Y eso que en primavera nevo de lo lindo) Antes de irme de Vacaciones voy a subir mi ultimo cuento. Bahh... esa es mi idea, pero se me juntaron tantas cosas. Hacer los tramites para el documento (si no no puedo entrar a los boliches) pasar a saludar a personas que tenia abandonadas (una de esas mi progenitora) armar un bolso, comprarme una remera de San Lorenzo. Discutirle a gonza que me deje llevar la maquina de escribir al mar. que no me deja. que vos te vas al mar a disfrutar, descansar y levantarte mujeres, escribir no, de ultima lapiz y papel. Suspiro. Fijarme si no perdi los pasajes del tren, seria catastrofico. Como siempre que armo un bolso dejo todo lo importante arriba de mi cama y lo inutil termina adentro. Zapatillas que no me entran, remeras que no son mias, ningun par parejo de medias, dios... ¿de donde salio este muñeco de pikachu?. No olvidarme de llevar mis discos y los libros veraniegos. Importante no olvidarse la buena onda y las ganas de divertirse. Poca plata, arroz y salchicha el menu de todos los dias pero no importa, estamos acostumbrados, quizas nos podamos dar el lujo de comprar un par de milanesas o hamburguesas. Boliche todos los dias, muchas posibilidades de conocer a Gloria. Mar, playa y sol. Descanzar. Olvidarse por un tiempo de Buenos Aires y alrededores, chau por un tiempo a la fabrica, su jefe y los compañeros. Chau.
Algunas cosas que prometo hacer este año: * Hacer algo por el primer cumpleaños del blog (ohhh... el peque esta creciendo) * No huir en la fecha de mi cumpleaños que esta muy cerca * Intentar ser menos antipatico con las personas que no me caen bien. Una sonrisa puede mas que una mala cara * ESCRIBIR MAS * Sacarme el virus de la vagancia * Hacer lo posible para que no me rajen de mi trabajo * Tener la coleccion mas grande de discos ska (Que lindo seria) * Ir a muchos recitales * Seguir mas a San Lorenzo * Enamorarme * Intentar ser una mejor persona * Comenzar la facultad * Seguir fumando (normal y prohibido). tomando y saliendo con mis amigos/as * y esas yerbas para mejorar mi persona Nos Leemos.... Gracias a todos por acompañarne en un duro 2006 ^_^
04/01/2007
Ya vamos un años...Un cuatro de enero comence con esto del blog dentro de Blogia, ya habia visto caer proyectos blogeros como si nada (mis blogs no duraban mas de dos semanas, para luego ver la destruccion en mis propias manos)... pero bue... gracias a muchas personas que conocia y a otro tanto que conoci gracias a este blog, aca esta el pequeño. Demostrando que se puede.
Bue... por hoy no pongo mucho,, ya que me las voy picando que mañana tengo que viajar en trem xD Nos llemos... gracias
15/01/2007
Cuento nuevo!! ^_^Bueno... volvi de mis ¿vacaciones? supongo que si. Mucha (quizas demasiada) Arena, mar y caracoles. Mucho alcohol y muchas cosas sin sentido que salia de la boca de todos los presentes. Muchos tuneles echos en la arena (todos terminaron catastroficamente abajo, destuyendo mis sueños de seguirlos por varios metros) Todo mi cuerpecito quemado (es peligroso quedarse dormido de espalda en la playa y sin proteccion). Caminar hasta no poder mas (aunque yo hubiera podido seguir unos cuantos kilometros mas en Mar Del Plata) Santa Clara del Mar, un pueblito para ir en familia, tranquilo y todas esas cosas que hacen descanzar a los que quieran... pero bue... vamos a lo importante Tengo una pregunta... ¿Por que un ser humano asesinaria de las formas mas extrañas a otros doce? Es que tengo todo pensado para una historia policial oscuro y me falta lo mas importante EL MOTIVO de toda la masacre xD ya pensare... ya pensare... Vamos con el cuento:
El libro: “...Era obvio que aquellos sujetos tenían que tomar aquel tren que se encontraba descansando en la terminal de Retiro, esperando que subieran los últimos pasajeros para comenzar su monótono recorrido lineal hacia Tigre. Gómez y Tupone guardaron sus placas que los identificaban como policías-detectives y marcharon con falsa tranquilidad hacia uno de los vagones del tren, el furgón.-Calmate che... ya los vamos a encontrar –Intentaba calmar Gómez a su compañero de casoEl pequeño y casi pelado detective se encontraba apoyado contra una de las ventanas abiertas del furgón, deseando bajarse para poder disfrutar de un buen cigarrillo, su mano izquierda se encontraba acariciando el gatillo de su pistola que estaba en el bolsillo de su sobretodo marrón...”-¿Me podes mostrar tu boleto por el amor de dios? –Ordenaba por tercera o cuarta vez con exasperación el guarda del tren hacia aquella mujer que se encontraba hundida completamente en la lectura de un libro. Como todavía seguía sin prestarle ni las mas mínima y miserable de las atenciones el guarda comenzó a picarle el hombro-¿¡¿Eh?!? ¿¡¿Qué pasa?!? –Pregunto una confundida mujer, miraba el tren como si nunca hubiera subido a la formación, como si se encontrara en su casa y al pestañar se viera en aquel tren-El B-O-L-E-T-O –Gritaba exasperado el guarda del tren, ya se encontraba muy molesto, su trabajo se encontraba atrasado por culpa de aquella mujer que leía un libro de vaya uno a saber-Si... si... –la mujer metió la mano en uno de sus bolsillos y después de esquivar con gran habilidad monedas de diez centavos, papeles de caramelos arrugados y un volante hecho bollito, saco su boleto todo magullado y se lo mostró, un poco avergonzada, al hombre. Este se lo agujereo con aquella maquinita que llevan siempre y se fue al próximo vagón (sin pedirle los pasajes a los demás pasajeros y diciendo un montón de insultos bien bajito para que nadie pudiera entenderlo). Ella miro por la ventana, se encontraba confundida. No sabia si estaba en Lisandro de la torre o en Belgrano, después de preguntarle a un pibe de pelos rojos vestido con una camisa y un jean se enero un poco incrédula que se encontraba a pocos minutos de llegar a Rivadavia. Pocos minutos después pudo ver como ese chico no le mentía.Se encontraba en el furgón compartiéndolo con muy pocos personas, ella bostezo y volvió a abrir el libro que según en la tapa fue escrito por un tal Marcelo Kai (un total desconocido). Recordó como al principio le parecía muy aburrido, denso. Era solamente una clásica y pesada historia de amor, pero con el transcurso de la trama y de las hojas, la historia tomo una metamorfosis sorprendente. El amor seguía, pero ahora estaba metido dentro de una oscura investigación policial, celos, mas amor, poder y mucho dinero. Toda esa mezcla había sido la supuesta causa por la cual aquella bella mujer (Un cuerpo que era la envidia de la gran mayoría de damas, unos ojos como faroles, una cabellera rubia y un lunar cerca de su labio inferior que volvía locos a todos los hombres) murió con tres apuñaladas en a espalda y una en el cuello. Hacia como veinte o veinticinco paginas que los dos detectives se encontraban en la persecución de dos sospechosos que para no llamar la atención siempre viajaban en tren. En el mismo tren que ella, eso era algo que le atraía mucho de la novela aquella, todo ocurría cerca de donde ella vivía, pasaba su tiempo o trabajaba. Ni un EEUU, España o un rincón lejano de oriente, todo en Buenos Aires San Isidro. Por eso no era raro verla con el libro entre sus manos y seguir con sus pasos los caminos que hacían los personajes. Una vez casi explota en llantos de la emoción cuando se pude sentar en aquel banco de la plaza de Don Bosco donde Gómez tuvo aquella charla con el arrepentido de la supuesta banda de asesinos (y no hablar cuando se quedo mirando seria el río de aquel lugar y con sus ojitos buscaba el lugar donde descansaba aquel arrepentido, ajusticiado por sus molestos y enterados ex-compañeros.Por unos momentos saco la vista de aquel libro, el tren se había parado y ella quería saber en cual de las estaciones se encontraba, Vicente López. Antes que su mente volviera a las hojas con palabras y oraciones noto que al vagón (que ya se encontraba vació a esas horas de la noche) subieron dos personas que se le hacían familiares. No sabia muy bien de donde, pero sentía que de algún lugar los había visto antes. Del club del barrio no, mucho menos del bingo de los martes por la tarde. Quizás de la peluquería, no no... Mira como tienen el pelo, como van a ir a su peluquería, Susi no corta tan mal el pelo che. Quiso acercarse para verlos mejor, para identificarlos con mas juicio de visión, pero se quedo helada, uno de esos dos sujetos que había subido le clavo los ojos y lo único que pudo hacer (además de subirle un frió por las piernas hasta llegarle a la cabeza, recorriendo cada centímetro de su asustado cuerpo) fue desviar la vista, mirar aquel gancho donde se cuelgan las bicis, donde la ultima que lo uso se bajo en la estación Rivadavia. Espero unos segundos, a pesar de que le parecía estúpido sabia que esos sujetos le eran familiares, de que de algún lado los sacaba. Disimuladamente siguió con los ojos a esos hombres que se apoyaron contra la puerta que daba contra las vías (la que nunca abre en el recorrido). Uno de ellos hizo algo que le sorprendió, con su mano derecha formo una clase de pistola y simulo que disparaba al piso. Fue todo para ella, ya sabia de donde conocía a los dos, pero tenia que ser imposible. Abrió temblando el libro y retrocedió unas cuantas paginas de donde ella tenia señalado. Por fin encontró lo que buscaba.“...Gómez lo había visto, al mas peligroso de los secuaces de Filipi, Torres. Era flaco, alto y siempre se peinaba con mucho gel hacia atrás. Se encontraba parado junto a la rockola como esperando algo. Con su mano derecha hizo algo que llamo mucho la atención del detective, como una especia de pistola y comenzó a tirar imaginarios tiros contra el suelo...”Se quedo helada y miles de hipótesis recorrían sin detenerse en su cabeza, casi se le cae el libro de las manos. No podía ser pero lo era, quizás solo era una infeliz coincidencia, posiblemente aquella era la persona en la que el escritor se baso para crear al asesino de sangre fría llamado Torres. Abrió el libro de nuevo y busco la descripción de Olivetti, el compañero de Torres. Tuvo que hacer un gran esfuerzo para no dejar escapar un chillido de terror. Las características que se mencionaban eran las que ella veía en el otro individuo. Tranquila, no hagas ninguna estupidez, tal vez son actores, si si, actores para la futura película de la novela. Se calmo, pero había algo dentro de ella que no le gustaba, como un no se que del que se yo que le aterraba de todo esto.-Permiso señorita –Una voz le pedía permiso desde atrás. No lo podía creer ese... ese... ese era ¡Gómez! Y el que estaba detrás de el, el que lo seguía fielmente era Tupone (se desilusiono un poco al ver a Gómez, ella se lo imaginaba mas atractivo, un poco menos ojeroso y con menos panza). Si todo esto que estaba pasando delante de sus narices la hubiera dejado mover, lo mas probable es que hubiera huido en la primera estación que el tren se detenga o al menos ir a otro vagón, pero estaba quita, como si la presencia de esos cuatro personajes la ataran al tren. Gómez y Tupone se acercaron a torres y Olivetti. Comenzaron a hablar en voz muy baja, como si no quisieran ser escuchados por nadie mas, en el vagón ya no quedaba nadie mas que ellos y la señora del libro, busco donde puso el señalador, adelanto unas paginas y le costo tragar saliva.“...Los dos detectives ya tenían divisado a sus perseguidos, habían subido a su tren en la ultima estación donde el tren paro. Por suerte para ellos no fueron vistos cuando estos entraron al vagón. Gómez le hizo unas señas a Tupone para que lo siguiera. Solamente una mujer los separaba de aquellas presas que con tantas fuerzas y decepciones habían perseguido-Permiso señorita –Pidió Gómez a aquella mujer que se corrió sin ningún problema...”Quiso llorar, no pudo. Quiso gritar, menos. Quiso huir de ese vagón (por lo que veía todavía faltaba un lindo recorrido hasta la próxima estación, las piernas no le hacían caso. Las ilógicas hipótesis sobre lo que estaba pasando comenzaron a tomar fuerza en su cabeza. Desde que todo esto era una filiación con una de esas cámaras chiquitinas, de esas que inventan los japoneses. Pero faltaba explicar lo de su presencia ahí con la terrible casualidad de una mujer en el libro. Pensó en un sueño, pero el pellizco le dijo con brutalidad que todo eso era real. Tiene que ser algo como una dimensión desconocida. Sea lo que sea no era normal. Y había que salir lo mas rápido posible del furgón de aquel tren que recorría tranquilamente las vías. Conociendo a los personajes de la novela como los conocía (ella suponía, y tan equivocada no estaba, que los hombres que estaban en este tren eran los mismos personajes del libro que ella estaba leyendo). Todo iba a terminar muy mal. Nuevamente abrió el libro, tal vez no podía escuchar lo que hablaban, pero si leerlo.“...-Entrégate che, hace esto mas fácil para todos –Decía Gómez a aquellos malhechores con una increíble tranquilidad.-Gómez querido –Con un tono familiar, como si el detective fuera un primo o un tío le hablaba Torres- Lamentablemente estamos en veredas opuestas y las cosas no pueden ser así de fáciles, unas lastima, una verdadera lastima –Mientras hablaba los cuatro metieron sus manos en sus respectivos bolsillos...”Cerro el libro, intento tomar aire, intento pensar vaya que lo intento pero todo estaba en blanco, nada salía de su cabeza. No era muy difícil saber para que todos ellos metieron sus manos en el bolsillo. A menos que todos sacaran maracas y papel picado todo iba a terminar a los tiros, y el miedo la abrazo con mucha fuerza, tanto que le impedía leer ese condenado libro. Quien me mando a comprarlo. Mira que tenias para elegir todos los de Soriano, Cortazar y la serie de aquel detective llamado “Demian” que parece muy prometedor en la nueva literatura. Pero no... La señorita agarro el libro poco conocido, ella y sus deseos de leer autores ignotos sin atenerse a las consecuencias, después todo termina así: Una metida en medio de esa novela que era muy probable terminar con una bala entre los ojos antes de poder salir del tren. Volvió a mirar a los hombres, solamente se miraban,. Como si estuvieran esperando una señal que apareció unos segundos mas tarde, el tren chillo con un sonido grave y Torres se lanzo sobre Gómez. Tupone no pudo hacer nada ante la velocidad de Olivetti que le encajo un terrible golpe en su mandíbula y obligando a su cuerpo a retroceder (mas bien volar) unos cuantos metros por el furgón lejos de Olivetti. Ella se quedo paralizada por el terror que sentía ante ese intercambio de golpes, patadas y de vez en cuando algún que otro cabezazo. “...La única testigo de aquel enfrentamiento no se movía...” Olivetti después de recibir un golpe de codo que en teoría y en practica le rompió la nariz, saco una 9mm y apunto hacia los detectives-Quietos che –Mientras miraba de reojo como su compañero se levantaba y agitaba su cabeza para recuperarse de un buen golpe y de una dura caída al piso del tren- que no quiero que ninguna mujer se tenga que vestir de negro-Me partís el corazón hermano –Comento molesto GómezElla, que en lo único que pensaba era despertarse de esa pesadilla, no había sido descubierta por los delincuentes-mafiosos-rufianes. Apoyo su espaldad contra una de las paredes del tren, si no fuera por que sus manos bailaban al ritmo de un tembleque abrir ese nefasto libro hubiera sido una pavada. Mas difícil fue leerlo, pero a los al rato se acostumbro al movimiento del libro o posiblemente la situación la obligaba a leer ese libro.“Gómez y Tupone estaban acorralados, ya estaban contando sus últimos minutos en este mundo. Pero algo inesperado los salvo, Olivetti cayo inconsciente al suelo y ambos detectives vieron como una mujer aterrada, la misma que Torres le había pedido permiso para pasar antes, tenia un libro en la mano. Después reducir a Torres fue una...”No puede ser, miro hacia todos lados y ya no había nadie. Eso la transformaba en la única mujer y por ende en la mujer que tenia que golpear a un hombre armado y listo para disparar con el libro que tenia entre sus manos. Pero no, capaz que leyó mal, tal vez se equivoco de hoja, tal vez tal vez... no se tal vez era mejor fijarse otra vez.“...vieron como una mujer aterrada, la misma que Torres le había pedido permiso para pasar antes, tenia un libro en la mano...”Ningún error, ninguna pagina equivocada. Si el libro no se confundía, todavía no lo había echo, aquella mujer que golpeo a Olivetti era ella (siempre y cuando lo hiciera). Dios, que es una locura. Que tiro el libro y me voy a casa como sea. Que dios mío. Debo estar loco. Cerro el libro y lo apretó fuete. Se asomo levemente por donde dos pasajeros tiene la suerte de apoyarse. Podía ver los ojos de Gómez y Tupone que miraban perdidamente a sus agresores. Ahora o nunca. Comenzó a acercarse lentamente hacia las personas que tenia de espaldas. Cada centímetro de su ser se preparaba para una confrontación que jamás esperaba pero que era obligatoria si no quería salir en una bolsa negra de la policía. Solo un par de pasos la separaba de aquel destino que un simple libro le había impuesto sin aceptar ninguna otra palabra en su defensa. Nadie todavía se había percatado de su presencia, solo era cuestión de alzar el libro sobre la cabeza de su victima (después pensó que “victima sonaba muy mal, así que lo llamo “objetivo”) y golpearlo con todas sus fuerzas, como si su vida dependiera de eso (es mas... lo dependía). No se preocupo por el daño que podía causar, el arma era tan gordo como rayuela, además como los viejos libros: a tapa dura. Por lo cual era probable que cayera desmayado (todo ese no le daba confianza, sino por que había leído que el delincuente caería y no se levantaría por un buen rato). Levanto el libro, era increíble como nadie (ni los detectives ni los delincuentes) se daban cuenta que ella estaba atrás levantando un libro para golpear a alguien. Junto fuerzas y tiro para abajo. Paaff y después un Pluff del cuerpo al caer al piso. Gómez y Tupone reducieron casi sin problemas al otro (tal cual estaba escrito) y ella simplemente mirando a Olivetti en el piso con un hilo de baba que le salía por la boca y creaba una laguna en el piso. Su vista se alternaba entre aquel hombre tirado y el libro.-No se preocupe señora, hizo lo correcto –Gómez se la había acercado y le sonreía mientras le mostraba su identificación de policía, no hacia falta ver si esto pasaba en el libro, ella estaba segurísima que si. Le hubiera gustado mucho decir «Ya se que vos y Tupone son de los buenos» pero seria difícil explicar, casi imposible, la existencia del libro, por razones obvias ellos no debían conocer y jamás aceptarían que un libro contarla el destino de todos ellos, salvo ella que lo probo en carne propia. Solo afirmaba con la cabeza a todo lo que los detectives le decían y espero a que el tren se detuviera en la próxima estación, ya había perdido nuevamente la cuenta pero poco importaba. Guardo el libro en el fondo de su bolso, no quería saber nada de el por un tiempo. El tren se detuvo y empezó a caminar por la estación, sintió una voz conocida que la llamaba, la reconoció como la de Gómez. Apresuro su movimiento de piernas, las llamadas hacia ella se intensificaron. La salida estaba a cinco metros, tres metros, un metro unos cuantos pasos. Una mano se apoyo en su hombro derecho y la dio vuelta hacia atrás. Si, era Gómez. Solo pudo decir las primeras silabadas de lo que iba a decir, la mano de la mujer le cruzo la cara como si fuera un látigo (casi con el mismo efecto y daño) y mientras estallaba en llantos y lagrimas le gritaba al policía- DEJAME EN PAZ CGE, DEJAME EN PAZ Cruzo corriendo la entrada de la estación, no podía controlar sus llantos y nervios. Saco aquel libro de su bolso y camino hasta uno de esos tachos de basura naranja fosforescente, y sin mirarlo, con asco, agarro el libro y lo tiro. Empezó a caminar a gran velocidad, como si aquel objeto la persiguiera pero sintiéndose mas libre de toda esa pesadilla, al cuerno con Torres, al joven Reynoso y todos los personajes de la novela. Se fue caminando por la Avenida Santa Fe pensando que libro se podía comprar, obviamente uno mas seguro y que no expusiera la vida del su lector.
19/01/2007
Mamá te quiereNo llores mamita, no llores mas. Deja de estar triste y mostrale a mamá aquella sonrisita que tanto me gustaba, esa misma que me hacia olvidar los dolores en mi cuerpo y que poquito a poquito me la ibas contagiando. Mi amada Mabelita, daría hasta lo que no tengo por sacarte esas lagrimas de tristeza que ensucian con crueldad esa carita tan tuya, tan de ángel. Poder abrazarte y decirte que te quiero, que todo va a estar bien, que tenes una hermosa vida por delante y por suerte en algún tiempo ya no te dolerá mi ausencia, ya que te abras acostumbrado. ¿Vistes ese hombre que este parado cerca de ti? Ese mismo que hace tiempo en el hospital cuando me vinieron a ver a Uds. dos les trajo un gran peluche de oso y ahora esta a tu lado haciendo un gran esfuerzo para no llorar para no apenarte mas de lo que estas. El es Rubén, la persona que mas quiero en este mundo (Después de tu hermana y vos, obviamente). El va a hacer todo lo posible para tomar mi lugar, aunque lo mas posible es que al principio le cueste horrores; quizás no sepa distinguir la ropa de Claudia de la tuya, se confundirá con el echo de que vos te gustan las verduras y tu hermana ni las puede ver (será todo un desconsuelo ver su cara cuando Rubén ponga frente a ella un plato con pollo y una riquísima ensalada de lechuga, tomate, zanahoria y huevo) y así muchos problemas. Pero perdónenlo y ténganle paciencia, es un buen hombre y las quiere un montón. Mabelita, abraza mucho a Claudia. Ella esta sufriendo mucho mi alejamiento y lo esconde detrás de una mascara de hierro (clásico de la edad) pero esta mal, lo se por que yo la conozco, yo la parí, yo la tuve conmigo y la ame como una madre ama a una hija. Te la encargo mucho. Espero que me puedas perdonar por esta carga que te deje, por que a partir de ahora vas a tener que dejar de ser una señorita y convertirte en toda una mujer (eso lleva años y vos lo vas a tener que hacer en días) y eso me duele mucho por que no voy a poder ser tu modelo ni te voy a poder ayudar en el camino de la vida, perdón. Demostra que podes seguir adelante en este mundo sin tu mama. Se feliz y siempre recordame con una sonrisa (esa que te conté antes) Por favor andate de este lugar que no te hace bien, alejate por un tiempo de esta tumba protegida por un ángel que piedra que te provoca el llanto. Este no es tu lugar, tu lugar es en una plaza jugando con tus amigos, en casa con Rubén y Claudia, en cualquier lugar donde tu risita florezca como aquel jazmín que plantamos alguna vez. Te deja un fuerte beso y un abrazo: Mamá que te quiere y te extraña.
29/01/2007
Libros y discos, discos y libros (Y San Lorenzo metido en esa mezcla) Podría enumerar un montón de cosas que me gustan hacer y que tranquilamente (bah.. no sé si para tanto) podría dejar por algún objetivo en particular o causa o demostrar algo a alguien (como que puedo ahorrar algo de plata). Podría dejar de tomar alcohol cuando salgo con mis amigos/as. También si quisiera dejaría de fumar mis clásicos tres o cuatro puchos nocturnos de fin de semana. Obviamente podría dejar de consumir eso que me hace bien y la gran mayoría de la sociedad critica y crucifica (todo por propagandas pelotudas junto con tipos hipócritas que salen a las calles a hablar al pedo). Seria tan fácil renunciar a mis caminatas o comprarme uno que otro chocolate. Resumiendo, podría dejar todo lo que me gusta hacer o consumir (menos dejar de ver a mi querido San Lorenzo, pero lo voy a hablar en otro post), todo menos dos cosas: Comprar libros y discos.
Ese es el vicio que me domina, no puedo pasar por una librería o una casa de música sin entrar en una terrible lucha interna entre dos partes; la que quiere entrar y fijarse si hay algo interesante para comprar (que siempre lo hay) y la parte conservadora que no quiere saber nada de entrar a esos lugares y gastarse unos pesos. Y casi siempre gana (o me convence) la parte que quiere entrar para chusmear en esos lugares, mientras que la otra se resigna ofendida a ver que hay para que a los cinco minutos este gritando para que vea tal disco o libro. No lo puedo evitar, sé que el dicho esta muy usado y gastado pero literalmente me siento “como un niño en una juguetería” Este gran vicio me tiene siempre en problemas económicos (no se si tanto, pero muchas veces tengo que pedir adelantos en el trabajo para poder viajar, ir a algún recital, salir por ahí o pagar una que otra factura) pero que se le va a hacer, la plata va y viene, gastala antes que se vaya. No hay nada como entrar a una librería una tarde de semana y ponerse a ver que hay, cuales son las novedades, sacar libros, leer la parte de atrás. Que este no me gusta. Lo devuelvo a su lugar. Opa, este de Osvaldo Soriano no lo tenia. Y dar una vuelta mas por la librería. Mirar las tapas, a veces compro un libro por la tapa (por suerte todavía no me lleve ninguna decepción por el desequilibrio de “Buena tapa con contenido de mierda”). En la casa de música es algo diferente pero el sentimiento es el mismo, apoyarme en el mostrador y pedirle al tipo que atiende a ver si tiene algunos discos que me estuvieron volviendo loco en la semana (En esta semana fue el ultimo de Skatalites que esta grabado en Buenos Aires ^_^). Preguntar que hay de nuevo en “Ska” y ponerme a ver (es increíble los grandes grupos que conseguí gracias a la pregunta «¿Qué tenés de nuevo en Ska?»). Después me quedo hablando un poco con el tipo, que ya paso a ser casi como un amigo, meter los discos en el bolso (o los libros, depende del caso) y salir nuevamente a la ciudad.Y no puedo contenerme, es demasiada la ansiedad, para colmo todavía faltan muchas cuadras para mi casa. No lo puedo evitar , mientras voy caminando saco del bolso el disco o el libro y lo empiezo a mirar, examino cuidadosamente los dibujos, colores y formas que puede llegar a tener, si es un disco le quito el envoltorio para leer la tapa (que casi siempre es como un mini-libro que cuanta algo del CD, de la banda o huevadas que son entretenidas) hasta llegar a mi casa. Si es un libro lo primero que hago es fijarme cual es la ultima palabra del mismo, no sé bien por que lo hago, pero es una costumbre que mi amigo Gonzalo Medina me contagio, leo las primeras paginas y me quedo disfrutando de la tapa (si esta lo vale).Muchos amigos y compañeros de laburo me dicen que una gran ayuda a mi economía y sin dejar el vicio es comprar discos truchos que valen mucho menos que sus hermanos originales, pero yo no puedo. No me gusta, es como si a esos discos les faltara vida, el alma o un no se que del que se yo. Pero no puedo comprar discos piratas o crearlos desde Internet (Salvo que no pueda encontrar en ningún lado el original, como me esta pasando con el de Asesinos Cereales que tengo el pirata pero apenas consiga el que quiero yo a la copia se la voy a regalar a alguien (quizás Demian o Gonza) pero bue. Estoy consiente que esto me va a llevar a mi destrucción *Risas* pero todos tenemos nuestros vicios que no podemos dejar, y de alguna forma nos representa ante los demás. Los míos son los libros y discos, los discos y libros (Y todo eso se mezcla con San Lorenzo y amistades). Nos Leemos che
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